Carlos Julio Emanuel 
Exministro de Economía y Finanzas 

A continuación acompañamos una entrevista realizada por el diario El Expreso: ¿Qué rutas deben estar marcadas? ¿Por dónde el Gobierno debería empezar?
Creo que a la ciudadanía le queda claro que este Gobierno ha estado priorizando el tema político o el tema de combate a la corrupción, que está bien, pero que ha dejado para después el manejo económico, algo que hoy se vuelve primordial. El propio Gobierno lo ha reconocido: es inconcebible que se tenga que pagar cerca de $ 10.000 millones (anuales) al servicio de la deuda, casi un tercio del presupuesto. Ciertamente esa es una situación insostenible y que se debe cambiar.

¿Y qué salidas usted propondría para enfrentar el pago de esta deuda (que ya sobrepasa los $ 43.000 millones)?
El actual ministro de Economía ha ido de visita a Washington (EE. UU.), pero regresó dejando claro que no ha ido a buscar ningún tipo de apoyo económico, cuando lo lógico es que en este momento, Ecuador debería haber ya tocado las puertas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del BID, del Banco Mundial para obtener los créditos que le permitan ir sustituyendo deuda cara, por deuda barata. Debió haber tenido el mismo acercamiento con autoridades de China, para decirles que deseamos reestructurar la deuda a plazos más largos, 15 o 20 años, y con una tasa de 3, 4 %. Pero nada de eso se ha hecho.

En términos productivos, se ha dicho que el país requiere urgentemente una reactivación. El debate está en el tema impositivo.

Y coincido con que se debe empezar por ahí. El país tiene una carga de más de 60 impuestos que asfixia al sector productivo nacional.

¿Prescindir de ciertos tributos sería oportuno en una época de escasez y en la que el Estado tiene dificultades para cubrir su presupuesto? ¿Usted lo haría?

Sí, yo eliminaría no solo el Impuesto a la Salida de Capitales, también eliminaría el anticipo al Impuesto a la Renta, el impuesto a la Tierra, a la Plusvalía. Esa gente que dice que no hay cómo reemplazar esa recaudación es porque piensa en términos estáticos, y en economía no hay que pensar en términos estáticos, sino dinámicos. Son impuestos que están frenando la actividad económica.

A corto plazo tendríamos menos recursos para cubrir el presupuesto anual.

Este tema debe ser visto desde otra óptica. ¿De qué ha servido recaudar tanto en los últimos años? ¿A dónde ha ido toda esa plata? $ 2.200 millones a la refinería de Esmeraldas, cuando había que gastar solo 200.000. $ 1.500 millones para remover tierra en el Aromo, otros $ 1.500 millones en Yachai. Se recaudó tanto, pero gran parte se fue a la basura. Ante esto, parte de la política que propongo es que Ecuador empiece a implementar un presupuesto base cero.

¿En qué consiste?

Si usted tiene una oficina y requiere comprar insumos para todo el año. Usted no compra lo mismo que compró el año pasado más un porcentaje, usted compra lo que necesita. Lo mismo debe hacerse con el presupuesto del Estado. Hoy, el presupuesto se lo hace extrapolando cifras. Si el año pasado gastamos $ 30.000 millones, pero como la inflación de este año es 5 %, entonces le suben el 5 %, pero ¿por qué? En esos $ 30.000 de pronto hubo excesos.

¿Estableciendo este tipo de presupuesto se podría enfrentar una baja recaudación?

Así es, al mismo tiempo que usted reduce impuesto para reactivar la economía, usted debe ir reduciendo gastos superfluos como estos que he mencionado. Si nos gastamos $ 2.000 millones de más en la refinería de Esmeraldas y más dinero en otro tipo de obras, sí necesitamos evitar el derroche, característico del Gobierno anterior.

Aún así, todo Gobierno teme bajar el gasto público, por los riesgos que conlleva.

Pero a la economía hay que manejarla con criterio de escasez, esa es y debe ser la razón de la economía. No es decir que si queremos gastar más plata hay que poner más impuestos. Esto último no ayuda a la reactivación de las empresas ni a incentivar un mayor consumo. Hablar de que la economía del país crecerá un 0,7 % es penoso, porque eso no es ningún crecimiento. Si la población ecuatoriana crece al 2 %, un crecimiento así significa que estamos retrocediendo en términos per cápita. Si un país crece al 1 %, significa que la economía se duplica cada 70 años, si crece al 0,7 % entonces significa que se duplica cada 135 años. Entonces no es algo para sentirse feliz.

Fuente: Diario El Expreso (06/10/17)
Contáctanos!

¿te gustó?

Tags: